Tu morbosidad y mi descaro.

Tu morbosidad y mi descaro fueron suficientes para una noche convertida en años y una vida llena de culpas.
Ni luna ni estrellas nos  acompañaron, no las necesitamos, sólo tuvimos la música que escucharon nuestros cuerpos... y el calor de tu mano comenzó a llenar mi vida, con una caricia sobre mi mano te metiste en mi espacio. Había comenzado tu apuesta.
Éste es un juego en el que yo no pedí participar, es un juego de tu mente, de tu vida, de tus miedos... y tú eres quien me culpa de empezar a jugar.
Y no me importa quién me escucha o quién me quiera ignorar, sé que tú me escuchas.
Hay mil palabras y no me escondo, no huyo, pero me duele porque me dueles, tu recuerdo me lastima y también me da fuerza. Y te  busco a  mi lado y ya no estás, hasta tu imagen me cuesta recordar. Ya no estás.
Calla, no hables, no mires, no escuches, no escribas, no mueras... No existas!!!
Eres un sueño que nunca alcancé a comprender, el sueño que siempre esperé se hiciera realidad y siento tu olor y puedo recordar tu cuerpo.
¡Vamos a cantar! ¿Recuerdas nuestra canción, la que cantábamos mientras nuestros brazos nos unían? También me duele, porque mis brazos se quedaron cansados y vacíos y mi boca ansiosa de tus labios. Nunca compartas tus sueños.
Tu recuerdo me pesa, tu ausencia me mata, mi mente no comprende, no responde, ya no soy dueño del reflejo que me entrega el espejo.
Sigo estando aquí, atrapado con tus mentiras, con tu falsa vida, porque cuando me hablan de ti hasta creo que me amas.
Necesito tu calor y maldigo pensar que no me amas, que nunca serás libre para amarme.
Escucho nuestra canción y es ahora cuando pienso en Dios.
Solo, despreciado, abandonado, así me dejas, y es cuando recuerdo a Dios, a mi Dios.
Y eres tú quien ahora insiste en matarme ¿Quién más podría hacerlo?
Y me matas de la misma forma que me enseñaste a amarte, con tu disfraz de inocencia y felicidad, con tu traje de falsa vida y collares de halagos, miedos y mentiras.
Posted on 2/05/2009 09:10:00 p. m. by RAÚL and filed under , | 3 Comments »

3 comentarios:

Anónimo dijo... @ 22:31

A veces la morbosidad sale más caro de lo que te imaginas, y del descaro mejor ni hablar, a mi costaron lágrimas y noches de duro insomnio.

Por otro lado la morbosidad puede ser producto de grandes satisfacciones, pero es peligrosa, hay que saber cuándo jugar con ella, cuándo ocuparla.

Rosalba dijo... @ 23:11

me gusta mucho esa frase =P

Anónimo dijo... @ 13:20

PUES AMI SE ME ACABA DE PERDER MI ANILLO QUE ES MUY IMPORTANTE PARA MI Y PUES LE RECE TANTO Y LO ENCONTRÉ EN UN LUGAR QUE NI AL CASO HACE UNOS MINUTOS